Salmorejo sin ajo


¿Cómo? ¿Un salmorejo sin ajo? Pues sí, queridas-os, tengo una amiga que hace el salmorejo sin ajo, porque no le gusta, y he de deciros que está realmente bueno. Una receta dedicada a todos aquellos que no coméis este plato tan rico y típico del verano porque no podéis o no os gusta el ajo:

Ingredientes

  • 4 o 5 tomates maduros
  • 1 vaso de aceite de oliva
  • media barra de pan
  • una cucharadita de pimentón dulce
  • sal
  • picadillo de jamón serrano
  • 2 huevos cocidos

Elaboración

Pon en un vaso de batidora los tomates pelados, el aceite, el pan, el pimentón y la sal. Bátelo todo bien hasta que quede una crema espesa y muy suave.

Sirve en cuencos individuales y decora por encima con los picadillos de jamón y de huevo duro.

¡Que aproveche!

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Torrijas ‘de mi madre’


Ingredientes

  • 1 barra de pan (no es necesario que sea especial para torrijas)
  • 1 litro de leche
  • Canela en polvo
  • Azúcar
  • Huevos
  • Aceite de girasol
  • Miel

Elaboración

Ponemos a calentar la leche, la canela y el azúcar. No he puesto medidas de estos dos últimos ingredientes porque lo vamos a dejar un poco a vuestro gusto. En mi casa, gustan mucho dulces y además nos gusta la canela, pero mi madre siempre toma las medidas para las torrijas “a ojo”, como ella me dice.

Mientras se calienta la leche vamos cortando el pan en rebanadas de unos 3 centímetros de grosor y las vamos poniendo en una bandeja. Antes de que la leche comience a hervir, la retiramos del fuego y ayudándonos de un cacillo iremos echándola sobre las rebanadas de pan.

El truco de estas torrijas es que cuanto más empapado quede el pan con la leche, el azúcar y la canela, más esponjosas y ricas estarán. Así que, si ves que el pan absorbe mucha leche, vuelve a repetir el paso de calentar más (leche con azúcar y canela) y echarla sobre el pan.

Cuando veamos que están bien empapadas, pondremos en una sartén aceite de girasol a calentar (esta vez no utilizamos de oliva porque es más fuerte y el sabor de la torrija puede variar) y batiremos en un plato unos 4 huevos.torrijas

Iremos pasando las torrijas una a una por huevo antes de echarlas al aceite bien caliente. Este paso es bastante delicado ya que el pan puede estar demasiado empapado y al cogerlo se nos puede deshacer. ¡Así que, tendremos mucho cuidado!

Las torrijas hay que freirlas por los dos lados, así que cuando veas que está dorada o ligeramente tostada, es el momento de sacarlas a un plato. Mientras se templan, prepara un almíbar de miel (rebajándola con agua caliente para que ésta quede más líquida) y cuando veas que la torrija no quema, pásala por el almíbar dándole “vuelta y vuelta” y colócalas en una fuente. Guarda el almíbar que te sobra (cuélalo porque habrán quedado trazas de huevo churruscado al freirlas con el aceite) y échalo por encima de las torrijas si eres muy goloso-a o quieres presentarlas con algo de almíbar.

Si no te gusta la miel, puedes espolvorear azúcar y canela por encima o comértela sin echarle nada una vez que la torrija esté fría… ¡hay que reconocer que están buenas de todas las maneras! 😀

Panecillos


¿No me digáis que nunca se os ha pasado por la cabeza hacer pan con vuestras propias manos? Bueno, a lo mejor, no, pero, ¿no os gustaría? Es una manera de sorprender a propios y “extraños”. Aquí tienes la receta para hacer unos 20 panecillos pequeños (de 45 gramos cada uno):

Ingredientes

  • 600 grs. de harina de fuerza
  • 42 grs. de levadura fresca
  • 150 ml. de leche a temperatura ambiente
  • 150 ml. de agua
  • 50 ml. de aceite
  • 1 cucharadita de sal

Elaboración

Tamiza* la harina, añade la sal y forma un hueco en el centro.panecillo

Mezcla la leche y el agua con el aceite, diluye en ellos la levadura y viértelo en el hueco. Mezcla un poco y empieza a amasar hasta obtener una masa homogénea y elástica.

Deja reposar la masa en un recipiente cubierto durante 1 hora hasta que doble su volumen.

Divide la masa en el número de panecillos que quieras hacer y déjalos reposar 30 minutos más en una bandeja enharinada.

Precalienta el horno a 220ºC e introduce en el mismo un recipiente de agua dentro para que el interior del horno se mantenga húmedo, y cuece los panecillos durante 15-20 minutos.

Finalmente, deja enfriar sobre una rejilla y tamiza sobre los panecillos un poquito de harina.

(*) Tamizar es pasar por un colador la harina. Sujeta el colador con una mano, echa la harina en él y con la palma de la otra mano da pequeños toques en el borde del colador para que la harina vaya cayendo por las rejillas. Verás cómo ésta es mucho más fina.