Eliminar las manchas de tinta en la ropa


Cuando se mancha una camisa o un jersey con tinta, hay que verter leche sobre la mancha lo más rápidamente posible, dejarla actúar durante unos minutos y aclarar con agua tibia.

Otra manera de usar la leche contra la tinta, es introducir la prenda manchada en una olla con leche hirviendo y luego lavarla con agua caliente jabonosa. También se puede colocar un trapo empapado en leche encima de la mancha.

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Torrijas ‘de mi madre’


Ingredientes

  • 1 barra de pan (no es necesario que sea especial para torrijas)
  • 1 litro de leche
  • Canela en polvo
  • Azúcar
  • Huevos
  • Aceite de girasol
  • Miel

Elaboración

Ponemos a calentar la leche, la canela y el azúcar. No he puesto medidas de estos dos últimos ingredientes porque lo vamos a dejar un poco a vuestro gusto. En mi casa, gustan mucho dulces y además nos gusta la canela, pero mi madre siempre toma las medidas para las torrijas “a ojo”, como ella me dice.

Mientras se calienta la leche vamos cortando el pan en rebanadas de unos 3 centímetros de grosor y las vamos poniendo en una bandeja. Antes de que la leche comience a hervir, la retiramos del fuego y ayudándonos de un cacillo iremos echándola sobre las rebanadas de pan.

El truco de estas torrijas es que cuanto más empapado quede el pan con la leche, el azúcar y la canela, más esponjosas y ricas estarán. Así que, si ves que el pan absorbe mucha leche, vuelve a repetir el paso de calentar más (leche con azúcar y canela) y echarla sobre el pan.

Cuando veamos que están bien empapadas, pondremos en una sartén aceite de girasol a calentar (esta vez no utilizamos de oliva porque es más fuerte y el sabor de la torrija puede variar) y batiremos en un plato unos 4 huevos.torrijas

Iremos pasando las torrijas una a una por huevo antes de echarlas al aceite bien caliente. Este paso es bastante delicado ya que el pan puede estar demasiado empapado y al cogerlo se nos puede deshacer. ¡Así que, tendremos mucho cuidado!

Las torrijas hay que freirlas por los dos lados, así que cuando veas que está dorada o ligeramente tostada, es el momento de sacarlas a un plato. Mientras se templan, prepara un almíbar de miel (rebajándola con agua caliente para que ésta quede más líquida) y cuando veas que la torrija no quema, pásala por el almíbar dándole “vuelta y vuelta” y colócalas en una fuente. Guarda el almíbar que te sobra (cuélalo porque habrán quedado trazas de huevo churruscado al freirlas con el aceite) y échalo por encima de las torrijas si eres muy goloso-a o quieres presentarlas con algo de almíbar.

Si no te gusta la miel, puedes espolvorear azúcar y canela por encima o comértela sin echarle nada una vez que la torrija esté fría… ¡hay que reconocer que están buenas de todas las maneras! 😀