Aprovechar los garbanzos en remojo


¿Alguna vez has puesto demasiados garbanzos en remojo para hacer un cocido al día siguiente y cuando los has ido a meter en la malla no te cabían todos?

Pues aquí viene un truco para no tirar los sobrantes:

  1. Deja en un escurridor los garbanzos sobrantes.
  2. Cuando veas que están perfectamente escurridos, introdúcelos en una bolsa de congelación y mételos en el congelador.

La próxima vez que vayas a utilizar garbanzos, solo tienes que sacarlos del congelador y echarlos, directamente, en la olla o cazuela, porque, recuerda… ¡ya están cocidos! 🙂

Anuncios

Alcachofas que no se oxidan


Hoy os voy a contar un truco para evitar que las alcachofas se oxiden una vez cortadas: solo tenéis que preparar en recipiente con agua fría y echar en él una cucharadita de harina. Remueve bien hasta que la harina se disuelva por completo e introduce las alcachofas recién cortadas.

Bizcocho de frutos secos


Os voy a contar un delicioso postre con base de frutos secos que nos ayudará a controlar el nivel de colesterol. Consiste en batir cuatro huevos con dos yogures naturales, 200 gramos de azúcar,un sobre de levadura, y poco a poco ir agregando 250 gramos de harina hasta conseguir un  mezcla homogénea y consistente. Dicha mezcla, la echaremos en un molde y sobre ella repartiremos los frutos secos deseados. Yo recomiendo dátiles, piñones y nueces peladas.

Hornearemos a 180 °C durante 35 minutos aproximadamente y ¡listo! ¡A comer!.

Aliño para pescados a la plancha


Una forma de potenciar al máximo el sabor de pescados a la plancha como la merluza, la pescadilla o el emperador, consiste en triturar en la jarra de la batidora dos dientes de ajo enteros, aceite de oliva, un chorro de vino blanco, perejil y pimentón dulce. Así obtendremos una salsa espesa muy olorosa con la que pintaremos las rodajas de pescado. Dejaremos reposar unos minutos, aunque también podemos dejarlo reposar desde la víspera. Tras pasarlo por la plancha bien caliente, el pescado resultara mas jugoso y con mas sabor.

 

Mousse de limón


Ingredientes

  • 150 grs. de leche condensada
  • 2 limones
  • 2 claras de huevo
  • 3 hojas de gelatina
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Agua

Elaboración

Saca la cáscara cáscara amarilla del limón con la ayuda de un pelador. Córtala en juliana fina y ponla a hervir en una cacerola con medio vaso de agua y 2 cucharaditas de azúcar. Deja que hierva 5 o 6 minutos. Exprime los dos limones y reserva el zumo. Diluye la gelatina en una sartén con agua y reserva.

Vierte en un bol la leche condensada y el zumo de los dos limones. Bate y añade la gelatina diluida. En un bol aparte pon dos claras de huevo y móntalas a punto de nieve. Añade las claras al resto de  ingredientes y mezcla.

Rellena moldes individuales y mételos en el frigorífico hasta que adquieran consistencia. Sirve las mousses y preséntalas con la cáscara de limón confitada por encima.

Ya tenemos preparado un postre rápido y fresquita para cuando llegue el calor definitivamente.